2008/01/18

La Voluntad

Le dolía mucho la pancita.
Tenía como algo que se le revolvía.
Y le provocaba mucha incomodidad.
Era como un gusano que se retorcía
dentro de su panza sin encontrar descanzo.

Pero entonces, un día, se le abrió la panza al medio
y abriéndose paso entre los órganos y la carne
salió al mundo exterior el gusano que había estado incubando en su cuerpo
que se transformó en su nuevo apéndice
la flor falo que mana el néctar de la vida.

Entonces el mundo se hizo abeja
una abeja que parada sobre el falo flor
sorbe el néctar y elabora la miel que beben los dioses.