2008/10/03
Es el día de hoy
y por alguna razon extraña necesito escribir la frase "es el dia de hoy" porque suena bien y no significa nada, porque "es el dia de hoy" es una de las cosas mas redundantes del universo pero cuando se trata de la redaccion tiene cierto credito.
2008/07/15
2008/07/10
El grito de Morgoth
2008/07/08
La maravillosa doma del lobo estepario
Con la mano temblorosa abrí la puerta y entré en una barraca de feria: allí vi una verja de hierro que me serparaba del mísero escenario. Y en éste estaba un domador, un hombre de bigote grande, los brazos de abultados músculos y el traje de circo, se me parecía a mi mismo de un modo muy ladino y antipático. Este hombre forzudo conducía -espectáculo deplorable- de una cadena, como a un perro, a un lobo grande, hermoso, pero terriblemente demacrado y con una mirada de esclava timidez. Y resultaba tan repulsivo como interesante, tan feo y a la vez tan íntimamte divertido, ver a este hombre brutal presentar a la noble fiera, y al propio tiempo tan ignominiosamente sumisa, en una serie de trucos y escenas sensacionales.
El hombre aquel, mi maldita caricatura, había amaestrado a su lobo ciertamente de una manera portentosa. El animal obedecía dócilmente a toda orden, como un perro reaccionaba a todo grito y zumbido del látigo, caía de rodillas, se hacía el muerto, imitaba a las personas, llevaba en sus fauces, obediente y grasioso, un panecillo, un hevo, un pedazo de carne, una cestita; es más, tenía que tomarle del suelo el látigo que el domador había dejado caer y llevárselo en la boca, moviendo el ravo a la par con una zalamería insoportable. Le pusieron delante un conejo y luego un cordero blanco, y aunque es verdad que enseñaba los dientes y se le caía la baba con ávido temblor, no osó, sin embargo, tocar a ninguno de los animales, sino que a la voz de mando saltaba con elegante destreza por encima de ellos, que temblorosos estaban agazapados en el suelo, y hasta se echó entre el conejo y el cordero, abrazó a ambos con las patas de delante, formando con ellos un tierno grupo de familia. Y , ademñas, comía de la mano del hombre una tableta de chocolate.
Era una pena presenciar hasta qué grado tan fantástico este lobo había aprendido a renegar de su naturaleza, y con todo ello, a mí se me ponían los pelos de punta.
De este tormento fue, sin embargo, compensado el agitado espectador en la segunda parte de la represnetación.
En efecto, después de desarrollar aquel refinado programa de doma, y una vez que el domador se hubo inclinado triunfante con dulce sonrisa sobre el grupo del cordero y el lobo, se tornaron los papeles. El domador, parecido a Harry, puso de pronto su látigo en reverencia a los pies del lobo y empezó a temblar, a encogerse y a adquirir un aspecto miserable, igual que antes hiciera la bestia. Pero el lobo se relamía riendo, el pasmasmo y la hipocresía se esfumaron, su mirada brillaba, todo su cuerpo adquierió vigor y floreció en su recuperada fiereza.
Y ahora era el lobo el que ordenaba, y el hombre tenía que obedecer. A una orden cayó el hombre de rodillas; hacía el lobo, dejaba caer la lengua colgando; con los dientes empastados se arrancaba los vestidos del cuerpo. Iba marchando con dos o con cuatro pies, según lo ordenaba el lobo domador; imitaba al hombre, se hacía el muerto, dejaba al lobo que cabalgara encima de él, iba detrás llevándole el látigo. Servil, inteligente, acomodaba sufantasía a toda humillación y a toda perversidad.
Una hermosa muchacha vino a escena, se acercó al hombre domesticado, acarició su barbilla, puso su cara junto a la de él, pero éste continuaba a cuatro patas, seguía siendo bestia; movió la cabeza y empezó a enseñarle los dientes a la hermosa muchacha, tan amenazador y lobuno, que al final ella huyó. Le trajeron chcolate, que despectivamente olisqueó y tiró a un lado.
Y, al final, volvieron a sacar al cordero blanco y al conejo gordo y con manchas albas, y el dócil hombre dio de sí todo lo que sabía y representó el papel de lobo que era un encanto. Con los dedos y con los dientes agarró a los animalitos que no cesaban de chillar, les sacó tiras de pellejo y de carne, masticó, haciendo muecas, su carne viva, y bebió con delectación, ebrio y cerrando los ojos de gusto, su sangre caliente.
2008/07/07
2008/06/22
Ansias secretas
2008/05/02
Genios inmortales
Texto extraído del blog de Carnófago
2008/04/06
Warcraft
...herrewwwrrr...
Wassap!
Mi vida por Ner'Zul
Donde se derramará mi sangre
El durmiente se ha despertado
Sí?
Sí!
Okey Mackey
Trabajo, trabajo
Quién querer tu matar yo?
Teme la noche.
Reza para que llegue el amanecer.
La luz de la luna ilumina por igual a culpables e inocentes.
Por anador.
Anódora.
Estoy despierto, estoy despierto.
Abriendo puertas.
Andúfala.
Ishérado.
La voluntad de la muerte será complacida.
Una flecha, un muerto.
Señálame el camino.
A tu marca.
Me inclino ante tu voluntad.
Donde quieres que nos pongamos?
Por mis coleguitas!
Dame una orden.
Han matado a un heroe aliado!
Encontraremos venganza.
Illidan está ahí afuera en alguna parte.
Cerrado y cargado.
Que necesitas?
Necesitas algo humano?
Anádor anádor.
Puedo sentir la llamada de los grandes vientos.
Donde tú querer ir yo?
La hora de bricomanía!
Camino en la sombra.
Las corrientes de magia están hoy de lo más voluble.
Nosotros oir y obedecer.
Muerte a los profanadores.
2008/03/21
Canción del elegido
Siempre que se hace una historia
se habla de un viejo, de un niño o de sí,
pero mi historia es dificil
yo voy a hablarles de un hombre común
hare la historia de un ser de otro mundo
de un animal de galaxias,
es una historia que tiene que ver
con el curso de la Vía Lactea.
Es una historia enterrada,
es sobre un ser de la nada.
Nació de una tormenta
en el sol de una noche
del penúltimo mes,
fue de planeta en planeta
buscando agua potable,
quizas buscando la vida,
buscando la muerte
eso nunca se sabe.
Quizas buscando siluetas
algo semejante que fuera adorable,
o por lo menos querible,
besable, amable.
El descubrió que las minas
del rey Salomón
se hallaban en el cielo
y no en el África ardiente
como pensaba la gente
Pero las piedras son frías
y le interesaban calor y alegría.
Las joyas no tenian alma
solo eran espejos, colores brillantes.
Y al fin bajó hacia la guerra,
perdón, quise decir a la tierra.
Supo la historia de un golpe,
sintió en su cabeza cristales molidos
y comprendió que la guerra
era la paz del futuro:
lo más terrible se aprende enseguida
y lo hermoso nos cuesta la vida.
La última vez lo vi irse,
entre humo y metralla, contento y desnudo
iba matando canallas
con su cañón de futuro.
2008/03/18
Sonrisa inolvidable
Vamos a caminar por el Retiro,
vamos que hoy en Madrid hay rico frío,
vamos que estoy ansioso por jugar y hablar contigo
vamos que se agradece tu elegancia
tus ojos trashumantes, tu fragancia,
vamos y no le demos al final tanta importancia
vamos al sol, así, por Castellana
que nos abrigue el cielo y la mañana,
algo quedó pendiente aquella vez,
algo que no se explica con palabras
sigo sobre la idea del destino
con Las Mil y Una Noche no termino,
esto de traducir nunca paga bien, pero me rio
estoy hablando solo como antes
que fue de tus hermanas, de tu madre,
estoy un poco loco excúsame, por agobiarte
Vamos al sol, así, por Castellana
que nos abrigue el cielo y la mañana
algo quedó pendiente, ya no se,
déjame que te vea, qué muchacha
vamos a hablar de estilos, de Bresson
de los indios ranqueles, de tú y yo,
de lo que nos pasó esa madrugada
y ese beso de papel, me equivoqué, qué voy a hacer
me veo tan sonzo, me veo tan tonto
irme del pueblo a leer y vivir solo
Y te soñé y te pensé
en bibliotecas, en hoteles desvarié
no conocí otra mujer
con esa diáfana mirada y esa piel
y me escribiste las postales argentinas
y aunque nunca fuiste mía, estuve cerca aquella vez
y hoy que los huesos crujen por las humedades
tu sonrisa inolvidable me hizo tanto, tanto bien.
Y me marché, y te soñé y te pensé
en bibliotecas, en hoteles desvarié
no conocí otra mujer
con esa diáfana mirada y esa piel
y me escribiste las postales argentinas
y aunque nunca fuiste mía, estuve cerca aquella vez
y hoy que los huesos crujen por las humedades
tu sonrisa inolvidable me hizo tanto, tanto bien,
y me marché.
2008/03/15
Melkor
2008/03/13
Justo ahora
tener una mujer en mis brazos.
No quiero pelear guerras
ni resolver enigmas
ni descubrir misterios
no tengo ganas de llegar a ninguna parte.
Lo único que quiero en este momento
lo mejor que podría pedirle ahora a este mundo
es una mantita y una almohada
para recostarme y dormir
y soñar que me transformo en una nube de bruma espesa
que se desplaza sutilmente por el aire.
2008/02/17
Satisfaction
2008/01/29
Pequeña serenata diurna
Vivo en un país libre
cual solamente puede ser libre
en esta tierra, en este instante
y soy feliz porque soy gigante.
Amo a una mujer clara
que amo y me ama
sin pédir nada
o casi nada,
que no es lo mismo
pero es igual.
Y si esto fuera poco,
tengó mis cantos
que poco a poco
muelo y rehago
habitando el tiempo,
como le cuadra
a un hombre despierto.
Soy feliz,
soy un hombre feliz,
y quiero que me perdonen
por este día
los muertos de mi felicidad.
2008/01/27
2008/01/01
Camisas azules
Eran cuatro camaradas,
cuatro cámisas azules.
Eran cuatro camaradas,
cuatro cámisas azules
y veinté flechas bordadas
cuatro cámisas azules
y veinté flechas bordadas
cuatro cámisas azules.
Uno cáyo cara al sol
bajo el cielo del Jarama.
Uno cáyo cara al sol
bajo el cielo del Jarama,
las flechás de su camisa
se hicierón rosás en grana,
mientras tras voces decían:
-Yo tenía un camarada.
Cáyo el ségundo en la cumbre
de una móntaña nevada.
Cáyo el ségundo en la cumbre
de una móntaña nevada,
lividó de amaneceres
sobre la nievé manchada,
mientras dos voces decían:
- Yo tenía un camarada.
Otro se marchó al lucero
que en el cielo le esperaba.
Otro se marchó al lucero
que en el cielo le esperaba,
donde falangistas muertos
forman cénturias de plata,
mientras una voz decía:
- Yo tenía un camarada.
Un besó de fuego y plomo
mórdio la última palabra.
Un besó de fuego y plomo
mórdio la última palabra,
jinetés sobre los montes
cuatro lúceros cabalgan,
y el eco va repitiendo:
- Yo tenía un camarada.
Si les quieres escribir,
ya sabés su paradero.
Si les quieres escribir,
ya sabés su paradero,
junto con los camaradas
que hacen guardia en los luceros.
Junto con los camaradas
que hacen guardia en los luceros.
2007/12/24
Muerte natural
Eso solo vale para la plebe.
¿Por qué esperar tantos años
para unirse finalmente
al panteón de los inmortales?
-Este consejo me parece bueno ahora -dijo Théoden-. ¡Que todos mis súbditos se preparen! Pero vosotros, mis huéspedes... tenías razón, Gandalf, al decir que la hospitalidad de mi castillo había menguado. Habéis cabalgado la noche entera y ya se termina la mañana. No habéis tenido reposo ni alimento. Prepararemos una casa para los huéspedes: allí dormiréis después de haber comido.
-Imposible, Señor -dijo Aragorn-. No ha llegado aún la hora del reposo para los fatigados. Los hombres de Rohan tendrán que partir hoy y nosotros cabalgaremos con ellos, hacha, espada y arco. No hemos traído nuestras armas para dejarlas apoyadas contra vuestros muros, Señor de la Marca. Y le he prometido a Eomer que mi espada y la suya combatirán juntas.
-¡Ahora en verdad hay esperanzas de victoria! -dijo Eomer.
-Esperanzas, sí -dijo Gandalf -. Pero Isengard es poderoso. Y nos acechan otros peligros más inminentes. No os retraséis, Théoden, cuando hayamos partido. ¡Llevad prontamente a vuestro pueblo a la fortaleza de El Sagrario en las colinas!
-Eso sí que no, Gandalf -dijo el rey-. No sabes hasta qué punto me has devuelto la salud. No haré eso. Yo mismo iré a la guerra, para caer en el frente de combate, si tal es mi destino. Así podré dormir mejor.
-Entonces, hasta la derrota de Rohan se cantará con gloria -dijo Aragorn.
Los hombres armados que estaban cerca entrechocaron las espadas y gritaron:
-¡El Señor de la Marca parte para la guerra! ¡Adelante, Eorlingas!
2007/12/23
2007/09/24
2007/07/13
Idiotas
"Como una sola estrella no es el cielo,
ni una gota que salta, el Oceäno,
ni una falange rígida, la mano,
ni una brizna de paja, el santo suelo:
tu gimnasia de jaula no es el vuelo,
el sublime tramonto soberano,
ni nunca podrá ser anhelo humano
tu miserable personal anhelo.
¿Qué saben de lo eterno las esferas?
¿de las borrascas de la mar, las gotas?
¿de puñetazos, las falanges rotas?
¿de harina y pan, las pajas de las eras?...
¡Detén tus pasos Lógica, no quieras
que se hagan pesimistas los idiotas!"
Almafuerte.

